La fragilidad de una cara bonita.

Eclesiastés 11:10

«Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad«.

Tengo una costumbre, no sé si buena o mala. Me fijo mucho cómo los jóvenes se deleitan arreglándose, peinándose, poniéndose lindos y espectaculares, y además, cómo se lanzan miradas coquetas… ahhh, ¡qué lindos esos tiempos! Nunca me atrevería a decir que no los entiendo si yo mismo hice eso en su momento… pero, ¿Cuánto durará una cara bonita?

Ciertamente muchos matrimonios se han destruido por una frágil cara bonita. Hay hombres y mujeres que han sido seducidos por la impresión que da conocer a una persona que como decimos, amerita “un minuto de silencio”. Continuar leyendo «La fragilidad de una cara bonita.»

Factores que arruinan una relación sexual.

1 Corintios 7:5

«No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia«.

He dedicado esta serie de bosquejos que predique al inicio del año 2012 en mi iglesia, por la clara necesidad que percibí en ese tiempo en las parejas de nuestra congregación. En muchas ocasiones el hecho de ser creyentes, para algunas parejas significa privarse o negarse a ciertos deseos o pensamientos de la pareja, pues creen que esto puede ofender a Dios. Las parejas que mantienen una relación sexual sana, son aquellas que saben qué es agradable y qué es desagradable para el otro. Hay muchos factores que deterioran el acto sexual, sin embargo, otros no solo lo deterioran sino que terminan por destruirlo. Continuar leyendo «Factores que arruinan una relación sexual.»

La apariencia, ¿vanidad o amor propio?

1 Timoteo 2:9-10 (RVR1960)

«9 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, 10 sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad«.

Que Dios bendiga sus vidas. Soy un pastor joven que como cualquier otra persona también gusto arreglarme para salir, para llegar a mi iglesia y predicar la palabra de Dios. Aquí en El Salvador, los salones o salas de belleza dicen: “Lucir bien, te hace sentir mejor” y sin duda alguna eso es verdad. Nadie puede negar que vestir una camisa, un vestido, unos zapatos, una cartera o cualquier otra prenda nueva nos da más confianza… pero, ¿será esto tan importante en la vida de la iglesia de Cristo?

La apariencia para muchas personas (incluso dentro de las iglesias), ha venido a ser el todo de sus vidas, tanto que no salen a la calle si no se “han retocado”. En los tiempos bíblicos, era costumbre que las mujeres se adornaran mucho. Los hombres que tenían dinero, les gustaba comprarles muchas joyas y adornos a sus esposas para lucirlas. El apóstol Pablo, sin temor a equivocarme, no está satanizando el hecho de arreglarse físicamente, pero sí lo está poniendo en segundo lugar haciéndonos ver que hay cosas más importantes.

En mi sermón del lunes 10 de septiembre de 2018 expuse este tema a la congregación. Al finalizar una hermana me dijo: Continuar leyendo «La apariencia, ¿vanidad o amor propio?»

Un nuevo comienzo

4 de agosto de 2019:

Día 1 en nuestro nuevo local… un nuevo comienzo… grandes cosas Dios hará…

Un día recordaremos nuestros inicios y diremos: Grandes cosas ha hecho Dios con Soyapango…